Casos Clinicos
¿Sabe cuántas formas de manifestaciones de la alergia existen en realidad? La rinitis alérgica y la conjuntivitis alérgica producida por alergia al polen o a los ácaros del polvo son muy comunes. En cambio, otras manifestaciones, como la alveolitis alérgica, son mucho menos habituales. En esta página describiremos brevemente varios tipos de alergia.
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Rinitis alérgica
La rinitis alérgica es la manifestación más común y
tiene dos formas clínicas: el tipo estacional y el perenne. La
rinitis alérgica estacional es conocida como alergia primaveral,
alergia al polen o como antiguamente se denominaba, "fiebre del
heno". Entre los síntomas de la rinitis alérgica se encuentran los
estornudos, ojos irritados, lagrimeo y obstrucción o goteo nasal.
Los síntomas se producen durante la época de floración de los
árboles, plantas o arbustos; cuando libera el polen en el aire. De
ahí el término "estacional". Cuando acaba la estación, los síntomas
desaparecen.
La rinitis alérgica no estacional puede producirse durante todo el año; los síntomas son parecidos a los del tipo estacional, pero los alérgenos son diferentes. Algunos ejemplos de este tipo son la alergia a los ácaros del polvo y la alergia a los animales domésticos. -
Conjuntivitis alérgica
La conjuntivitis
alérgica es la inflamación de la conjuntiva (superficie ocular) de
ambos ojos. Se caracteriza por el lagrimeo, picor y enrojecimiento
de los ojos. Se asocia a menudo con la rinitis alérgica. -
Asma alérgico
El asma
puede tener varias formas. El asma alérgico es un tipo bastante
común. Es un proceso inflamatorio de las vías respiratorias
producido por la inhalación de sustancias a las que se tiene
alergia. Entre los síntomas habituales encontramos tos, silbidos en
el pecho, secreciones mucosas y fatiga producida por la dificultad
a la entrada de aire. -
Alveolitis alérgica
La
alveolitis alérgica es un nombre general que engloba un amplio
número de trastornos pulmonares alérgicos causados por hongos y
proteínas animales. Dichas sustancias son tan pequeñas que pueden
entrar por las vías respiratorias, donde provocan una reacción
inflamatoria. La alveolitis es muy rara. Un ejemplo es la
neumopatía de los avicultores (pulmón de granjero), un trastorno
producido por las partículas minúsculas de polvo que se encuentran
en los excrementos de las pajareras. -
Urticaria y angioedema
La
urticaria es un trastorno alérgico dermatológico que se caracteriza
por la aparición en la piel de ronchas o habones que pican. Dichos
habones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, causando a
veces sensación de escozor y quemazón. Tiene muchas causas, como
los alimentos, detergentes, productos para la piel, e incluso la
luz solar.
El angioedema es un tipo especial de urticaria que afecta a la dermis profunda y también se caracteriza por la aparición de ronchas o habones. El picor no es tan fuerte, pero las ronchas del angioedema son mucho más grandes que las de la urticaria. El angioedema aparece a menudo en los párpados, los labios y las membranas mucosas -
Dermatitis: atópica y de contacto
La dermatitis es un trastorno dermatológico que se
caracteriza por la aparición de vesículas llenas de líquido. Cuando
las vesículas estallan, se produce una costra. La dermatitis es un
trastorno común, y puede no tener causas alergénicas.
La dermatitis alérgica se divide en "dermatitis atópica" y "dermatitis de contacto". Uno de los síntomas de la dermatitis atópica es la aparición de habones, producidos por los alérgenos. La palabra "atópico" literalmente significa "propenso a reacciones alérgicas". Las personas atópicas suelen padecer la tríada: rinitis alérgica, asma y dermatitis atópica.
Si tiene dermatitis de contacto, por definición padecerá otros síntomas alérgicos. La dermatitis de contacto aparece en cualquier lugar de la piel que haya estado en contacto con el alérgeno. Un ejemplo es la alergia al níquel o al cromo, que se encuentra en ciertas piezas de joyería y relojes. -
Alergia a los alimentos e intolerancia a los alimentos
No todos
los casos de hipersensibilidad a los alimentos son alergias. La
diferencia entre alergia a los alimentos e intolerancia a los
alimentos es que la primera está relacionada con el sistema
inmunológico y la segunda no. La alergia a los alimentos es, como
su nombre indica, una reacción alérgica a ciertos alimentos como,
por ejemplo, a los cacahuetes. La alergia a los alimentos suele
acompañarse de transtornos gastrointestinales, náuseas, vómitos,
diarreas, y problemas dérmicos o respiratorios. -
Alergia a los insectos
La alergia
a los insectos suele producirse por sus picaduras o mordeduras. Las
picaduras de avispa y abejas pueden producir reacciones alérgicas
graves. -
Alergia ocupacional
La alergia ocupacional o profesional es una
reacción alérgica a alguna sustancia presente en el lugar de
trabajo. Este tipo se produce normalmente por inhalación o
contacto, y los síntomas aparecen generalmente con el tiempo.
Algunos ejemplos son la alergia de ciertas personas (por ejemplo
veterinarios) a los animales con los que tienen contacto, o las
reacciones alérgicas a ciertas sustancias químicas. Los síntomas de
la alergia ocupacional son muy diversos y dependen del tipo de
alérgeno. Una alergia ocupacional muy conocida es el "eccema del
peluquero", producida por el contacto con líquidos para la
permanente o tintes de pelo. -
Alergia y reacciones cruzadas
Si usted tiene alergia al polen de abedul, también
puede tener reacciones alérgicas si come avellanas o manzanas.
Parece curioso, pero es uno de los muchos ejemplos de lo que se
conoce como reacción cruzada. Se dice que una alergia es cruzada
cuando los anticuerpos que el cuerpo produce contra un alérgeno
comienzan a reaccionar también contra otro alérgeno por la simple
razón de que son parecidos. Es decir, están relacionados, son de la
misma familia. No es que sean exactamente iguales: las avellanas,
las manzanas y los abedules no se parecen entre sí, pero son
alérgenos relacionados, igual que el kiwi, la piña y la patata, por
ejemplo. -
Reacción anafiláctica
La
reacción anafiláctica es una reacción alérgica muy grave que se
produce en todo el cuerpo y de forma muy rápida; puede ocurrir en
sólo unos minutos. Es una reacción muy peligrosa, y puede llegar a
ser mortal. El cuerpo reacciona contra un alérgeno. Tal reacción
puede provocar una caída importante de la presión sanguínea y
producir la pérdida de consciencia. También puede hincharse la
laringe y dificultar la respiración. La reacción anafiláctica a un
tipo de alimento puede producir náuseas graves, seguidas de
vómitos, espasmos y cólicos. Si no se trata rápidamente, el pulso
se acelera y puede producirse la pérdida del conocimiento.
Por tanto, es importantísimo que se trate lo más rápidamente posible. Las causas más comunes de las reacciones anafilácticas suelen ser las picaduras de los insectos, especialmente las avispas, alimentos (como los cacahuetes) y medicamentos. Una reacción así casi nunca ocurre si se tiene alergia al polen, a los animales domésticos o a los ácaros del polvo.
Los síntomas de una reacción anafiláctica pueden ser los mismos que los que se asocian a otras reacciones alérgicas pero, por lo general, son mucho más graves. Los más habituales son: dificultad respiratoria, mareos, arritmias, enrojecimiento de la piel y vómitos.

